Clásicos que hacen crecer

Clásicos que hay que leer porque son el origen de referentes a los que seguimos acudiendo a menudo, hay que leerlos porque su imaginería impregna nuestra cultura, hay que leerlos como conector intergeneracional pero, sobre todo, hay que leerlos porque son infalibles a la hora de proporcionarnos horas de entretenimiento, fantasía, risas y reflexión.

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EL MARAVILLOSO MAGO DE OZ / L. Frank Baum + Robert Ingpen – Blume

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El camino de baldosas amarillas, los brillantes zapatos de Dorothy, la bruja del Oeste, un león sin valor, un hombre de hojalata sin corazón y un espantapájaros sin cerebro. La ciudad esmeralda, Totó y el estribillo «there’s no place like home…».

El mago de Oz está tan lleno de iconos que, sencillamente, hay que leerlo.
Un cuento que demuestra que los personajes masculinos pueden ser vulnerables y la protagonista femenina puede contagiar su optimismo liderando un equipo en el que todos tienen algo que aportar a pesar de las carencias.
L. Frank Baum dedicó 14 libros al mundo de Oz. El primero y más conocido se publicó en 1900.
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En esta nueva reedición de Blume, Robert Ingpen reinterpreta la potente imaginería de esta «Alicia en el País de las maravillas trasladada al paisaje americano». Sus tiernos personajes recorren los vastos paisajes de Arkansas envueltos en un aire de ensueño que baña de arte cada escena que Ingpen representa.
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LAS AVENTURAS DE TOM SAWYER / Mark Twain + Robert Ingpen – BLUME
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«… Parte de mi plan, ha sido tratar de recordar en forma placentera a los adultos lo que una vez fueron ellos mismos, y cómo sintieron, pensaron y hablaron, y qué empresas raras solían acometer a veces.» ¿Acaso existe una mejor forma de acercarnos a los pequeños que la de ponernos en su piel recordando cómo éramos nosotros mismos en esos años?
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Quien me sigue sabe de mi debilidad por las obras de Mark Twain. Por su ingenio y su sentido del humor, por su capacidad para embarcarnos en las aventuras que protagonizan sus personajes…
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Cuenta el autor en la introducción que Tom Sawyer y Huck Finn, sus peripecias y travesuras y las supersticiones que alimentaban muchas de sus hazañas estaban tomados de la vida real. A mí me acerca a las historias que nos cuenta mi padre de su niñez, a sus juegos más primitivos y sus pillerías, a cómo mi abuela le daba un par de azotes ya antes de salir a la calle «para que supiera lo que le esperaba a la vuelta…».
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Pero también me hace reflexionar sobre la importancia de las etiquetas que le ponemos a los niños, en cómo podemos potenciar que una característica de los mismos se emplee de una forma negativa o positiva, en cómo el inquieto Tom Sawyer, con su buen corazón y su inocencia, pasó de ser villano a héroe, de sentirse denostado por su propia familia a admirado…
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Twain retrata la vida de finales del siglo XIX en un pueblo a orillas del Missisipi dejando pinceladas que nos revelan su simpatía por los personajes discriminados por la sociedad: los negros, los borrachos o el propio Huck Finn (y, a través de sus lentes, consigue que desempañemos nuestra mirada).
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EL TIGRE QUE VINO A TOMAR EL TÉ / Judith Kerr – Harper Kids
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También hay clásicos para los más pequeños de la casa, como éste que la reconocida autora Judith Kerr publicó por primera vez en 1968.
El tigre que vino a tomar té cuenta con la mayor naturalidad del mundo una historia de lo más surrealista: un día, mientras Sofía tomaba el té con su madre, llamaron a la puerta. Sofía y su madre no esperaban visita pero fueron a abrir la puerta y se encontraron a un enorme tigre que, muy educado les dijo que quería comer. Sofía y su mamá no dudaron en invitarle a compartir su merienda pero, lo que no esperaban era la cantidad de comida que puede engullir un tigre. Cuando se había bebido hasta el agua de las tuberías, se marchó. No había quedado nada para preparar la cena así que salieron a a cenar fuera. Y, lo más gracioso de todo es, que Sofía encontró casi más especial la salida nocturna que la visita del enorme felino.
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A los niños les encanta imaginar esta visita de un tigre tan voraz como amigable, a mí me encantan las coloridas ilustraciones vintage sobre el fondo blanco, el ritmo del texto al leerlo en voz alta y la familiaridad generada desde el primer momento.
Es un cuento que invita a la hospitalidad y a minimizar los problemas y buscar una solución alternativa en lugar de crear un drama.
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De tigre que se cuela en la civilización a tigre que se escapa a la jungla.

El Señor Tigre necesita desabrocharse el corset de las formalidades, sacudirse las conversaciones insustanciales de ascensor y liberar su naturaleza salvaje.

Pero, al hacerlo, descubre que también hay una naturaleza social en él que le hace querer volver a la civilización.
Peter Brown ha escrito e ilustrado uno de esos libros infantiles capaces de hablar a los adultos que quieran entenderlos mientras se lo leen a los peques.
El Señor tigre se vuelve salvaje nos habla de la necesidad de hallar un equilibrio entre nuestras distintas necesidades y lo ilustra de manera preciosa.
🌿🐅🏙️
Imposible no sentir simpatía por el Señor tigre. Hagan la prueba.
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