Viaje al mundo de la fantasía

 

MI PEQUEÑA BIBLIOTECA y MI PEQUEÑA BIBLIOTECA DE HADAS / Daniela Jaglenka Terrazzini

Normalmente, las bibliotecas contienen libros. Pues dejen que Daniela Jaglenka Terrazzini les sorprenda porque por partida doble, estos libros que contienen una biblioteca -y no es que esté hablando metafóricamente como pudiera parecer, no-. Dejen que se lo explique con un par de animaciones…

 

¿Lo ven ahora? Se trata de dos libros-objeto:

Mi pequeña biblioteca contiene 30 libros en miniatura: cuentos clásicos como Caperucita Roja, Hansel y Gretel, Momotaro, el niño melocotón o Pulgarcitapoemas como el Jabberwocky de Lewis Carroll; libros de divulgación como el atlas del mundo, el libro de las aves o plantas y flores y libros que te convertirán en autor retándote a que termines Mi cuento de hadas, Mi libro de dibujos o Mi relato de misterio en miniatura.

 

Con el mismo concepto, Mi pequeña biblioteca de hadas traslada a un bosque mágico una colección de libros cargados de fantasía que haría las delicias de duendes, hadas y gnomos. De Los habitantes del País de las hadas a Decorar tu casa de hadas, de las Reglas del País de las hadas, a sus hechizos pasando por los Amigos y enemigos de los bosques. Canciones y distintas historias para que los propios lectores imaginen su desenlace.

 

Dos originales propuestas que, una vez montadas, abarcan tres dimensiones de entretenimiento: la lectura, la escritura -poniendo sobre el mismo formato las historias que imagines para que luego formen parte de la misma estantería- y el juego, al ofrecer la posibilidad de que los niños incorporen sus muñecos a esta biblioteca tridimensional y favorecer así que se familiaricen de una forma lúdica con estos edificios grandes contenedores de historias y de conocimiento.

 

 

TOOTH FAIRY IN TRAINING / Michelle Robinson + Briony May Smith

 

 

Y ya que sabemos tanto sobre las hadas, adentrémonos en la ocupación de unas en concreto: las hadas de los dientes -que trabajan en equipo con el ratoncito Pérez y tienen una vida muy ajetreada-.

Hoy es el primer día como hada de los dientes de Tate, su hermana es su tutora y después de darle todas las instrucciones, se dispone a acompañarla durante una emocionante noche de trabajo.

Y es que Tate no solo tiene que visitar a los niños a los que se les ha caído un diente sin despertarlos, tiene que llevar su regalito a serpientes, rinocerontes, cocodrilos o focas alrededor del mundo

 

La portada irisada ya nos introduce en el mágico mundo de estos diminutos seres alados y las ilustraciones llenas de detalle y convenientemente iluminadas de Briony May Smith junto a la expresividad de sus personajes, acabarán de ganar nuestra simpatía por las aventuras ideadas por Michelle Robinson.

 

HET THEATER VAN HIERNAAST / Sonja Danowski

 

 

Dejo el postre para el final: da igual si te topas con este libro encima de una mesa o en una librería repleta de otros libros, me atrevo a decir que atrapará vuestra mirada de manera irremediable. Su portada en relieve es un regalo para la vista y el tacto. A mí me provocó un flechazo inmediato que me transportó al que sentí por la película Fanny y Alexander cuando vi la escena de las marionetas. 

El flechazo se corroboró cuando hojeé sus páginas interiores y el absoluto protagonismo de las ilustraciones de la alemana Sonja Danowski me envolvió en un mundo de infancia con un toque clásico y nostálgico de una belleza comparable a la de la obra del gran Don Daily.

 

 

A la elegancia con sabor vintage de sus bodegones humanos -cargados de detalles escogidos con un gusto exquisito- y a sus inesperados escorzos, se suma una historia sencilla que rescata el amor por las marionetas, por los juegos que ponen en marcha la imaginación sin entender de géneros y nos ofrecen la posibilidad de involucrar a otros regalándoles una función.

Como telón de fondo, la complicidad entre hermanos y la importancia de los amigos para descubrirnos nuevas inquietudes.

En estos días de sugerencias para regalar, The theater van hiernaast y unas marionetas pueden generar muchas horas de viaje al país de su propia fantasía.