De los salones literarios a nuestro rincón de lectura favorito

 

En la Francia del s. XVII, bajo la apariencia de una actividad que suponía un mero entretenimiento entre las mujeres de la alta sociedad, se empezó a gestar una revolución cultural que conllevó la incorporación de la mujer como protagonista, crítica y autora literaria -hasta ese momento solo se publicaba a los hombres-.

El cambio se fraguó en los salones literarios: centros de reunión de la élite social e intelectual, en los que se fomentaba la conversación en pos de la sociabilidad. Hace un tiempo les dediqué un artículo.

Madame de Lambert, una de las salonnières más prestigiosas de París, los martes recibía a eruditos, literatos y hombres de ciencia; los miércoles, a «gente de mundo». Allí leían y discutían avances de las obras que pensaban publicar y conversaban acerca de temas universales. Allí se fraguaron los tratados de la amistad y la vejez que se publicaron tras la muerte de su autora: la anfitriona de este salón.

Tras leerlos, me propongo compartir lecturas tan interesantes como entretenidas que nos darán mucho que pensar y, sin duda, sacar sus temas a relucir en cualquier reunión, harán que la conversación no decaiga.

 

 

TRATADO SOBRE LA AMISTAD / Madame de Lambert

 

 

«Las personas bien situadas se preocupan más por amasar riquezas que por hacerse amigos. ¿Quién piensa en atraerse los corazones por su generosidad, en buscar personas de mérito, en ayudarlas, en prepararse un asilo en el corazón de un amigo para los malos tiempos? La mayoría de los bienes que adquirimos son para los otros, éste es el único para nosotros.»

Así trata Madame de Lambert a la amistad: como a uno de los bienes más preciados de la vida, de los más difíciles de conservar, aquel cuya acertada elección nos proporcionará la felicidad. Ser dignos de tal tesoro, demandará que estemos dispuestos a dar lo mejor de nosotros sin exigir nada a cambio. La marquesa de Saint-Bris ha recopilado en este librito los consejos para hacer que nuestra empresa funcione.

A continuación, Elba Editorial adjunta el Tratado sobre la vejez escrito por la misma autora. No está mal que la vejez nos pilla con los deberes hechos porque, como expresa Madame de Lambert: «se abandona una etapa de la vida cuando se empieza a conocer, y se llega siempre virgen a la siguiente».

Un librito muy fácil de leer -dicen los expertos que conserva la frescura del ambiente de los salones literarios intacta- y con mucho jugo que exprimir.

 

PEQUEÑO ELOGIO DE LA FUGA DEL MUNDO / Rémy Oudghiri

 

 

Aviso: Leer este libro te hará reflexionar sobre cómo el ser humano renuncia más fácilmente a ser que a tener, cómo antes de darnos cuenta rodamos al ritmo que nos marca una sociedad de consumo que nos empuja a cumplir con unas expectativas materiales y sociales sin que apenas nos demos tiempo a reconsiderar si es ése el camino que nos conduce a la felicidad. Tampoco se afirma que romper con esta forma de vida sea la panacea pero está bien detenerse a reflexionar sobre ello…

Hay unos cuantos personajes de sobra conocidos que decidieron romper con lo establecido y escapar de la sociedad que les tocó vivir: Tolstói, Gauguin, Flaubert, Rousseau, Petrarca, Chris McCandless…
Las circunstancias de cada uno de ellos fueron muy distintas pero comparten que todos ellos rechazaban la falsedad y el encorsetamiento que envolvían la vida en sociedad, todos persiguieron una vida que les acercase a la esencia, a la naturaleza, a purificarse renunciando a convenciones y comodidades vacuas.
Rèmy Oudghiri dedica un capítulo de su libro a abordar las motivaciones de la huida de cada uno de estos personajes y a algunos más (reales y de ficción) y, por el camino, nos hace plantearnos tantas preguntas que nos confrontan con nuestro propio estilo de vida, con nuestros valores y nuestros verdaderos deseos y necesidades, que este pequeño libro se convierte en un fantástico compañero para disfrutar de la lectura y la reflexión en un lugar tranquilo. No en vano, leer es la forma más accesible de huida. ¿Acaso no nos demanda alejarnos momentáneamente de todo y de todos para refugiarnos en un mundo paralelo?
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El planteamiento inicial que hace Priya Basil en este libro de la Editorial Alfabeto, de que «el sello distintivo de la madurez es el paso de invitado a anfitrión» sirve para situarnos de manera inconfundible en un libro que gira en torno a la importancia de los rituales en torno a la comida, de la cantidad de contenido implícito en el hecho de cocinar para los demás, de su estrecho vínculo con la cultura de cada región, de cómo la historia de la alimentación es la historia de los descubrimientos y la globación o de cómo la comida es utilizada como un símbolo de poder (privando de ella al enemigo o a los territorios que el poderoso pretende tener sometidos o agasajando con los más suntuosos banquetes a los potenciales aliados…).
Su autora, con una rica herencia multicultural (proviene de una familia india que emigró a Kenia, después vivió en Londres y en la actualidad reside en Berlín), da ejemplos de todas esas facetas de la hospitalidad a través de su experiencia personal.
Todo empieza en el seno de su familia con la historia de una abuela que se redimió de su estigma de juventud (ser madre soltera) a través de su maestría en los fogones, pero quien crea que Basil se queda en esa pequeña escala debería volver a la primera frase del libro: «Todos llegamos a este mundo como invitados» .
Durante todo el libro, la autora narra historias cargadas de ese poso multicultural que tanto juego da a la hora de revisar y comparar tradiciones y modos de pensar. Las comidas con amigos, los populares hashtag culinarios de las redes sociales o las «hospitalarias» reuniones de la comunidad sij a la que su familia pertenece se intercalan con sus experiencias como activista tratando una dimensión mucho más global en la que plantea enriquecedoras reflexiones y propuestas sobre la acogida de refugiados, sobre la crisis de identidad europea o sobre el altruísmo filantrópico propuesto por el filósofo Peter Singer.
Su lectura difícilmente nos dejará indiferentes: es tan accesible, está tan asentada en el terreno práctico y tan llena de sugerencias para revisar nuestros (probablemente inconscientes) prejuicios y contradicciones y actuar, que se convierte en un buen incentivo para ponernos en marcha y desarrollar nuestro potencial de convertirnos en personas más empáticas y hospitalarias.
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