Donde reside la inspiración

La inspiración, la motivación y hasta la vocación, muchas veces, residen en esas nuevas rendijas de luz que los libros abren ante nuestros ojos y que dejan el espacio suficiente para que nuestra curiosidad se cuele y una vez dentro empiece a expandirse por mundos que nos permiten descubrir nuestros talentos, encontrar lo que nos hace disfrutar y crecer.

La serie The Questioneers tiene mucho que ver con eso y justo ahora una nueva compañera de clase se añade a esta colección de niños inquietos. Se llama Sofía Valdez y sueña con mejorar su barrio…

THE QUESTIONEERS / Andrea Beaty, David Roberts

Hace años hubo un problema en la oficina en la que trabajaba y nuestra generosa vecina librera nos cedió la suya durante un par de días. Se pueden imaginar la cantidad de libros maravillosos que nos rodeaban; pues, de entre todos, hubo uno que me quedó en la memoria hasta hoy: Iggy Peck Architect. Se ve que no fui la única que quedó fascinada con la imaginación de este niño para construir torres con los materiales más diversos desde su más tierna infancia y la del ilustrador David Roberts para lograr retratar las cómicas situaciones propuestas por Andrea Beaty con gran belleza.

No hay duda de que la química Beaty-Roberts funcionaba y, tras Iggy Peck llegaron sus dos inquietas compañeras de clase: primero fue Rosie Revere, Ingeneer y, tras ella, Ada Twist, Scientist. Dos inspiradores libros más en los que los textos rimados de Roberts alientan a los niños a ser curiosos, a descubrir una vocación temprana, a perseverar en sus sueños y a seguir intentándolo y no desfallecer ante la frustración de no lograr las cosas a la primera. También nos incitan a los padres a valorar y reforzar esos talentos incipientes de nuestros pequeños, a seguir contestando esas preguntas que parecen no acabar nunca, a no cortarle las alas a su creatividad -casi al hilo de aquello de los cien lenguajes del niño que tan acertadamente recitaba Malaguzzi-…

Lo de ofrecer modelos de científicas e ingenieras a las niñas a partir de personajes con los que se pueden sentir identificadas no es cuestión baladí: pregunten a sus hijas qué quieren ser de mayores antes y después de haber dejado estos libros en sus manos. Y es que el autor no ha dejado los nombres de sus protagonistas al azar y, tras ellos, rinde un homenaje a Rosie de Riveter y Ada Lovelace como representantes de las mujeres que fueron determinantes en sacar adelante sus países durante la II GM y a las que han conseguido grandes logros en las ciencias, respectivamente.

Ahora llega SOFÍA VALDEZ, FUTURE PREZ

Y es que sí, otra manera de cambiar las cosas que nos gustaría mejorar en el mundo es ser activistas.

Sofía aún es pequeña pero el día que su abuelo se tuerce el tobillo persiguiendo a su perro, decide que esa montaña de basura no debería estar ahí, que ahí lo que debería haber es un parque…

Sí, Sofía es pequeña y no puede cambiarlo sola pero consigue vencer su miedo y su timidez y movilizar al resto hasta lograr implicar a las personas necesarias para que el parque sea una realidad.

No estaría nada mal que entre Greta (Thunberg) y Sofía (Valdez), inspiren a muchos de nuestros niños para contagiar de su idealismo y entusiasmo la política desde la escala más local a la más global…

En paralelo a estos cuatro estupendos libros, Beaty y Roberts han publicado una serie de libros con los mismos protagonistas y el mismo espíritu pero con un formato algo más reducido, ilustraciones a dos tintas y mucho más texto.

ROSIE REVERE and the Raucous Riveters

Rosie crece a la par que el nivel de lectura de sus seguidores y comparte con ellos el nuevo proyecto en el que se ha embarcado junto a sus amigos, a su tía Rose y a las amigas de ésta.

Como os podéis imaginar, un montón de cosas vuelven a salir mal en el proceso pero la amistad, el trabajo en equipo y su perseverancia nos mostrarán que merece la pena pararse a pensar y buscar soluciones alternativas en lugar de rendirse.

Por el camino, aprenderemos qué es una válvula, cómo las «riveters» empezaron a trabajar en las fábricas estadounidenses mientras los hombres luchaban en la II Guerra Mundial o cómo tenemos mucho que aprender de las historias que nos pueden contar nuestros mayores si les prestamos atención.

Desde luego, sus autores han vuelto a acertar con el tono para conseguir un libro muy cercano a sus lectores y divertido.