Los buenos modales

¿Se han parado a pensar en dónde reside la importancia de los buenos modales? Cuentan los expertos que dominar unas buenas maneras nos abrirá puertas en la esfera social y profesional pero también nos dotará de una mayor confianza en nosotros mismos y nos ayudará a reducir conflictos con los demás.


Y es que todos reaccionamos con una mejor predisposición ante alguien que nos pide las cosas «por favor» y que nos da las gracias pero eso no es más que el principio, los buenos modales también nos dotan de una capacidad de comunicar mejor nuestros distintos estados de ánimo -no se trata de esconder nuestros sentimientos sino de saber cómo transmitirlos-.

Leo Connoisseur Kids y el protocolo deja de sonar aburrido para convertirse en un juego con el que aliñar nuestra vida diaria desde la infancia.

Jugamos a mirarnos a los ojos mientras hablamos, a que el poner la mesa no sea solo algo funcional sino un ejercicio para poner a prueba nuestra creatividad cuidando de los pequeños detalles, a iniciar conversaciones sin que se nos olvide que un buen conversador también ha de saber escuchar, a ordenar nuestras cosas en un tiempo record, a ser considerado con los demás, agradecer e intentar ayudar, a ser un buen invitado y un buen anfitrión practicando con los vecinos…

También cuidar de nuestra salud, nuestro pelo, nuestra piel, nuestros dientes o nuestro vestido juega un rol en los buenos modales así que prepárense para aprender qué nos aportan distintos grupos de alimentos atendiendo a su color, para cocinar las saludables recetas que nos propone Jennifer L. Scott y para descansar lo necesario.

Textos muy fáciles y amenos poniéndose en la piel de los jóvenes lectores a los que va destinado y muchos retos para poner en práctica lo aprendido de manera divertida. Cada nuevo juego añade un paso más a lo ya aprendido de manera que se siguen aplicando las enseñanzas anteriores.

Como empezamos aplicando todo lo aprendido en casa, Connoisseur Kids se convierte en una lectura interesante para compartir y poner en práctica con los miembros de la familia creando más momentos de juego y aprendizaje juntos en los quehaceres diarios.