Mira al cielo

Dicen que agosto es un mes propicio para observar los planetas del sistema solar, principalmente Júpiter. La noche del 12 al 13 de agosto fue una de las mejores de este año para disfrutar del gran espectáculo que es la lluvia de estrellas. ¿La disfrutaron?
 

 

Hoy vamos más allá y nos preguntamos ¿qué hay detrás de esta noche mágica que nos invita a trasnochar mirando al cielo en pos de estrellas fugaces mientras formulamos deseos?
Detrás están meteoros -también conocidos como ‘lágrimas de San Lorenzo’ en la cultura popular por su proximidad a la festividad de San Lorenzo- resultado de corrientes de desechos cósmicos que entran en la atmósfera de la Tierra a muy alta velocidad. Los fragmentos más pequeños de las rocas del espacio se queman en la atmósfera produciendo una estrella fugaz, los más grandes pueden llegar a producir una gran bola de fuego.

¿Preparados para disfrutar observando el cielo nocturno? Hemos recurrido a dos libros infantiles para introducirnos en los misterios de la astronomía:

 

   

 

   

Mirando el Universo, de Editorial La Galera, nos invita a una excursión a un centro astronómico en la cima de una montaña. Acompañaremos a un grupo de niños y su tío, que trabaja en un centro astronómico y será el encargado de explicarnos los secretos del universo con un lenguaje sencillo y una rima final.

Por las noches, esperaremos a que oscurezca para observar el cielo con ayuda de un telescopio. Por el día, saldremos en busca de asteroides, aprenderemos las fases de la luna y visitaremos el observatorio.

Con este libro, Mónica Usart y Roser Calafell conseguirán despertar la curiosidad por los cuerpos celestes en los más jóvenes de la casa.

   

 

 
 
 
 
 

     

 
 
Nos quedamos con las recomendaciones  de ¡Mira al cielo!, publicado por la Editorial Juventud, para recopilar para que nuestro propósito de observar la lluvia de estrellas sea todo un éxito:
 

 

– Escoge una noche sin Luna y sin nubes, y aléjate lo más posible de la luz artificial
 
Abrígate si hace frío y lleva una manta o una silla para protegerte de la humedad si vas a sentarte.
 
– Lleva un planisferio o busca en internet un mapa del cielo nocturno de esa noche.
 
– Lleva una linterna cubierta con celofán rojo para que no deslumbre y para que puedas consultar el mapa. En él podrás ir reconociendo las estrellas y las constelaciones.
 
– Si utilizas unos prismáticos o un telescopio, tu vision se multiplicará.
 
 

   

…Y si antes tienes la suerte de que ¡Mira al cielo! caiga en tus manos, seguro que tu curiosidad por los cuerpos celestes estará a flor de piel y disfrutarás mucho más de tus observaciones al raso.
 
 
 
 
 
 
 
 
El biólogo y catedrático de la Universidad de Salamanca, José Ramón Alonso, ha ideado un texto divulgativo con el que compartir con los lectores más jóvenes su concepción de la ciencia como una aventura. Este libro supone una oportunidad estupenda para dejarse conquistar por la astronomía y aprender conceptos básicos y muchas curiosidades sobre los planetas, los satélites naturales y artificiales, las estrellas, los astronautas y los viajes espaciales.
 
 
 
 
 
 

 

 
 
Un acertado diseño en el que destacan las preciosas ilustraciones de Beatriz Barbero-Gil, el uso de distintas tipografías y los globos de texto en los que los personajes interpelan al lector, además de textos breves e invitaciones a hacer experimentos, contribuyen a compartir la información de una forma más amena.
Ahora sí que estamos listos para mirar al cielo.