Mujeres en bicicleta: un caballo que las conducía a un nuevo mundo

En la década de 1890, las mujeres que empezaban a utilizar la bicicleta eran consideradas una amenaza para la vida familiar, la moral y la capacidad de tener hijos.

Era habitual que se las representara con características masculinas: el pelo corto o peinado hacia atrás y fumando puros.

El Premio Nobel John Galsworthy, autor de la saga The Forsyte, hacía que uno de sus personajes se refiriese a la bicicleta como «máquina del infierno» cuando veía a su sobrina montando en una.

Susan B. Anthony escribió que las bicicletas «han hecho más por la emacipación de la mujer que cualquier otra cosa en el mundo«.

La Revista Munsey publicaba en 1896: «Para los hombres, la bicicleta en principio no era más que un juguete nuevo, otra máquina añadida a la larga lista de dispositivos que conocían en su trabajo y juegos. Para las mujeres, era un caballo que las conducía a un nuevo mundo«


Aquí van algunas de las 41 recomendaciones hechas en el periódico The New York World a las mujeres que se atrevían a montar en bicicleta en 1895:

No cultive la «cara de bicicleta»
• No imagine que todo el mundo la mira
• No asuste
• No presuma de sus largos paseos 
• No critique las piernas de los demás

• No preguntar: «¿Qué piensas de mis bombachos? «
• No trate de montar con la ropa de su hermano «para ver cómo se siente»
• No use joyas durante un tour
• No use gorra de hombre
• No lleve un sombrero de fiesta con flores
• No permita que su cabello dorado cuelgue por la espalda  
• No vaya a la iglesia con su traje de montar en bicicleta
No mastique chicle. Ejercite sus mandíbulas en privado


• No utilizar el argot de bicicleta. Deja eso para los chicos 
• No salir de noche sin un acompañante masculino 
• No niegue la asistencia en una colina
• No exagere las cosas. Deje que el ciclismo sea una recreación, no un trabajo
• No hable de bombachos con cada hombre que conoce
• No se interese en «records» y «batir récords». Eso es deportivo  
• No ignore las leyes de la carretera por ser mujer
• No grite si se encuentra con una vaca. Si ella te ve primero, correrá ella
• No cultivar todo lo que está al día porque montes en bicicleta
• No aparezca en público hasta que haya aprendido a montar bien 
• No se desmaye en la carretera
• No sin aguja , hilo y dedal

Una de las mayores preocupaciones concernientes al uso de la bicicleta, reflejada en este artículo de la revista The ladies´ standard magazine (1894), era cuál era la vestimenta femenina apropiada…

BORN TO RIDE / Larissa Theule + Kelsey Garrity-Riley

… ¿Leyeron eso de «No cultive la cara de bicicleta»? A Larissa Theule, la autora de Born to Ride, debió hacerle tanta gracia como para considerarlo un buen punto de partida entre los argumentos que se usaban para intentar desanimar a las mujeres para montar en bicicleta

Un libro con deliciosas ilustraciones en el que una niña, con la ayuda de su hermano, se atreve a cuestionar esas creencias que intentaban inculcar en las niñas.

Con el omnipresente trasfondo de las suffragettes reclamando el voto femenino en el ambiente, Born to Ride nos muestra la revolución que supuso para las mujeres poder montar en bicicleta tanto para concederle independencia y libertad de movimientos hasta en su modo de vestir apostando por ropas más cómodas.

La acción de Louise Belinda Bellflower anima a su madre a coserse unos pantalones bombachos y probar la bicicleta de su padre y, paulatinamente, las ilustraciones de Kelsey Garrity-Riley van mostrando un paisaje en el que aparecen más mujeres sobre dos ruedas…

Os dejamos con otra recomendación: la de ver la primera película dirigida por una mujer en Arabia Saudí, Wadja. Porque hay países donde aún no está bien visto que las mujeres puedan montar en bicicleta.

Por cierto, pregunten a sus madres y abuelas, porque en España no hace tanto que las bicicletas solo se las regalaban a los niños…


Más info: Wheels of Change: How Women Rode the Bicycle to Freedom (With a Few Flat Tires Along the Way)