Olimpia Zagnoli. «En Reggio Emilia aprendí que los sueños han de tomarse en serio»

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Es fácil reconocer a primer golpe de vista las coloridas formas que caracterizan la obra de la ilustradora italiana Olimpia Zagnoli. Sus colores planos sin línea que establezca frontera entre ellos, las gafas redondas que actúan a modo de logo de la casa, los rojos, los negros, los fucsias, los ocres…

 

Ya respiró el ambiente artístico en casa: su madre es pintora y su padre, fotógrafo; pero cuando hace referencia a las experiencias que más le han influído en su trayectoria artística, se ha convertido en algo habitual que Olimpia hable de su paso por las escuelas Reggio Emilia.

 

A Olimpia le gusta vestirse de rayas, enviar postales y montar en una pequeña bicicleta roja.

 

Olimpia fue alumna de este método desde los 3 a los 6 años -momento en que se trasladó a Milán-, y explica que se trata de un sistema basado en enseñar diferentes realidades a los estudiantes, estimular sus cinco sentidos y crear un sentimiento de comunidad entre ellos.

En esta entrevista, le preguntamos por sus recuerdos de Reggio Emilia y por su evolución hasta convertirse en ilustradora. Mientras leemos, sus trabajos nos inundan de energía a través de vivos campos de color.

 

¿Qué diferencia existe entre asistir a preescolar en Reggio Emilia o hacerlo en otro lugar?

– Nunca probé otro preescolar así que no lo sé. Solo puedo decir que a mí me encantaba el mío y creo que la mayoría de cosas que sé hoy, las aprendí allí. Reggio Emilia es una ciudad pequeña cerca del campo y hacíamos muchas actividades en los alrededores. Recuerdo muy bien lo respetuosos que eran los niños y lo que se nos motivaba para que jugásemos a cosas sencillas, que experimentásemos con materiales artísticos o cocináramos albóndigas… Había cocinas donde podíamos cocinar después de recolectar los ingredientes en el huerto.

 

«Se fomentaba que hiciésemos, tocásemos y oliésemos todo, dentro de unos límites pero con una libertad enorme.»

 

¿Se trataba de una escuela pública?

– Mi escuela se llamaba «La Villetta» y era pública pero no todos los niños de Reggio Emilia asisten a escuelas que siguen el método de Loris Malaguzzi, ni siquiera creo que todos lo conozcan pero definitivamente, deberían.

Otro de los aspectos que aporta este método es la figura del atelierista, un artista y educador que ayuda a que los niños se expresen mediante el arte ¿Has pensado alguna vez en convertirte en atelierista?

– Sí, lo pensé durante años pero después empecé a trabajar como ilustradora y me enfoqué en mi carrera.

 

¿Crees que tu educación en Reggio Emilia ha influido en tu decisión para convertirte en ilustradora? ¿y en tu vida?

– Allí me enseñaron la libertad y la disciplina. También aprendí que los sueños han de tomarse en serio. Empecé a dibujar allí y nunca he parado desde entonces. También aprendí a respetar a la gente a mi alrededor y a ser tolerante con todo el mundo, lo cual siempre es útil.

 

«Moving To The City, el vídeo para Green Like July, es una postal animada enviada desde un planeta poblado por criaturas con sombreros puntiagudos, corbatas rosas y gafas redondas»

 

Tu madre es pintora. Habiendo estado siempre cerca de la pintura, ¿por qué elegiste la ilustración?

– Siempre me encantaron los viejos libros ilustrados y pensé que me quería dedicar a ilustrar libros infantiles. La pintura me parecía demasiado difícil: cuando estaba en el instituto no era una persona fuera del sistema pero me gustaba el punk y los libros y no me veía capaz de conseguir popularidad necesaria en el mundo del arte y las galerías.

 

Tu carrera despegó en Nueva York pero volviste a Milán y comentas que en Milán estás rodeada de músicos y en Nueva York, de ilustradores, ¿crees que el estar en una u otra ciudad se ve reflejado en tu trabajo?

– Sin duda. Cuando eres una persona curiosa, eres como una esponja e inevitablemente absorbes mucho de todo lo que te rodea. Me gusta vivir en Milán y viajar a Nueva York cuando necesito un soplo de aire fresco y ver cosas nuevas.

 

¿Cuál es el proyecto de tus sueños?

Me encantaría alquilar un avión y poder hacer una exposición en el aire.