Un baño de bosque 

A estas alturas del verano, pocas cosas se nos hacen tan apetecibles como un baño para relajarnos, hacer un poco de deporte y combatir el calor.

Automáticamente asociamos la palabra baño con el agua pero, ¿qué tal si nos apuntamos a la técnica japonesa ‘Shinrin –Yoku‘ y nos sumergimos en un bosque?

 

Angela Keoghan

 

Todo comenzó con una campaña publicitaria para promocionar las visitas a los bosques japoneses pero el concepto caló exitosamente entre la población.

Quizá eligieron la palabra baño porque no se trata de un simple paseo. Se trata de dejar que el bosque invada nuestros cinco sentidos: de observarlo, escucharlo, olerlo, tocarlo… y, ¿por qué no? también degustarlo: los expertos recomiendan saborear un té apropiado que haga que nuestro gusto también participe de la experiencia.

 

Angela Keoghan

El objetivo: desestresarnos en estos tiempos en que proliferan las enfermedades asociadas al estrés. Dejar de planificar, de resolver problemas y tomar decisiones; desconectar de las actividades de la vida diaria que a menudo exigen un gran grado de concentración y conectarnos con la emoción, el placer y la empatía.

Sus defensores se basan en la teoría de la reconexión que afirma que nuestro cuerpo aún reconoce la naturaleza como nuestro hogar, que el hombre pertenece a la naturaleza -donde ha pasado la mayor parte de su evolución- y que sus funciones fisiológicas siguen adaptadas a este medio.

Existen estudios científicos que avalan sus beneficios en el organismo y disciplinas como la aromaterapia y la medicina holística se nutren de sus propidades.

 

Chalermphol H

 

Visto lo visto, son muchas las empresas que empiezan a programar estos «baños de bosque» entre sus ejecutivos con ejercicios de respiración dirigidos por monitores. Un descanso en el que dejar a un lado la productividad para que fluya la creatividad

Antes y después de la caminata se miden distintas variables fisiológicas para dar cuenta de los efectos positivos de la terapia.

 

 

¿Se apuntan al Shinrin –Yoku?

 

 

 

La Editorial Blume publica Shinrin-Yoku. Baños curativos de bosque un inspirador libro muy accesible y con un diseño muy visual en el que el profesor e investigador japonés Yoshifumi Miyazaki nos ofrece un puñado de buenos argumentos para apoyar los beneficios de la terapia de la naturaleza y su poder restaurador en nuestro sistema inmunológico.

Citas de conocidos naturalistas y la cultura japonesa en la que la naturaleza es una presencia constante, enmarcan las numerosas opciones de actividades asociadas a la práctica de la terapia forestal con las que el libro nos familiariza. Desde ejercicios para poder iniciarnos de manera individual hasta programas de talleres en Japón, desde buscar un retiro en el que desconectar hasta acercar la nauraleza a nuestro hogar o la oficina…

Totalmente recomendable para todos aquellos interesados en disfrutar la naturaleza de manera tan intensa como relajante.